jueves, 10 de mayo de 2018

Obesidad Infantil en México



Este video les brindará información sobre las diferentes causas de la obesidad infantil y las enfermedades relacionadas a ésta problemática. Remarca la importancia de la PREVENCIÓN.

Couoh L. (2015). Obesidad Infantil en México. Recuperado de:https://www.youtube.com/channel/UC5h8tzaG_whzuN5O_hFmESQ

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

Fundamentación Teórica

Problemas sociales y emocionales relacionados con los trastornos de alimentación


Según un estudio realizado por la revista Anales de Pediatría, que muestra a 297 niños de niños de  11 años de edad dividos en 4 grupos, según su índice de masa corporal normopeso, sobrepeso, obesidad y obesidad grave. Los cuestionarios utilizados fueron Eating Disorders Inventory-2 (EDI-2) y el cuestionario de ansiedad estado-rasgo (STAI).

Los resultados indican que los adolescentes con obesidad grave muestran más preocupación por su aspecto físico, por su entorno social, mayor sensibilidad corporal y más tensión subjetiva que los adolescentes con sobrepeso u obesidad. En nuestra muestra clínica, los adolescentes normopeso presentan factores específicos para desarrollar en un futuro trastornos de alimentación.


A medida que incrementa el IMC aumentan los síntomas de ansiedad y los síntomas asociados a los trastornos de alimentación.

Estigma social

Para los niños con sobrepeso así como para sus padres, vivir con kilos en exceso puede ser desconsolador. A su manera, el estigma social además de tener sobrepeso puede ser tan dañino para un niño como las afecciones y enfermedades físicas que con frecuencia acompañan a la obesidad. Probablemente puede observarlo en los ojos y escucharlo en las palabras de su propio hijo con sobrepeso. En una sociedad que le da importancia a ser delgado, los estudios muestran que los niños incluso de solo 6 años pueden asociar estereotipos negativos con el exceso de peso y creer que un niño con sobrepeso es simplemente  menos agradable.

Autoestima y acoso escolar
Es verdad que algunos niños con sobrepeso son muy populares con sus compañeros de clase, se sienten bien con respecto a ellos mismos y tienen plena confianza en sí mismos. Pero en general, un niño con obesidad, tiene más probabilidades de tener baja autoestima que sus compañeros delgados. Su baja autoestima se puede convertir en sentimientos de vergüenza sobre su cuerpo, y su falta de confianza en sí mismo puede ocasionar un rendimiento académico más deficiente en la escuela. Probablemente no necesite una descripción detallada con respecto a lo difícil que puede ser algunas veces la vida diaria de los niños con sobrepeso. Es posible que a estos jóvenes sus compañeros de clase les digan (e incluso adultos) que tener exceso de peso es su culpa. Les pueden poner apodos. Pueden estar sujetos a burlas y acoso. Es posible que sus antiguos amigos los eviten, y también pueden tener problemas haciendo nuevas amistades. Pueden ser los últimos elegidos al seleccionar los equipos en las clases de educación física.

Depresión
Con toda esta conmoción en la vida del niño con sobrepeso, él o ella puede sentirse como si no perteneciera o se encajara en ningún lugar. Puede considerarse a sí mismo diferente y marginado. Con frecuencia se sentirá solo y es menos probable que sus compañeros de clase lo describan como popular o agradable. Y cuando se confirma este escenario como parte de su vida, mes a mes, año tras año, se puede volver triste y clínica mente deprimido y cerrarse en sí mismo.

El comer emocional
Paradójicamente, algunos niños con sobrepeso pueden buscar bienestar emocional en la comida, agregando incluso más calorías a sus platos a la vez que sus pediatras y padres los están presionando para que coman menos. Añada a eso los otros altos y bajos emocionales de la vida, incluso el estrés de moverse a una nueva comunidad,dificultades en la escuela o la muerte de un padre o un divorcio, y algunos niños por rutina comen desmesuradamente.



Discriminación

Existen otras repercusiones relacionadas con la obesidad que continúan en la adolescencia y después. Los adolescentes y adultos con exceso de peso pueden enfrentar una discriminación basada exclusivamente en su peso. Algunas investigaciones sugieren que existen menos probabilidades de ser aceptado a una universidad prestigiosa. También es posible que tengan menos oportunidades de adquirir trabajos que sus compañeros delgados. Las mujeres con sobrepeso tienen menos probabilidades de salir en citas con alguien o encontrar un compañero para matrimonio. En resumen, cuando los niños con exceso de peso se vuelven adultos con exceso de peso, tienden a ganar menos dinero y casarse con menos frecuencia que sus compañeros que tienen un peso promedio.

RECOMENDACIONES



REFERENCIAS

  • Calderón, C.(2009). Problemas de Ansiedad y Trastornos Emocionales en Niños con Obesidad. Anales de Pediatría, Pp. 489-494. Recuperado de https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2009.07.030  
  • Imágenes recuperadas de. https://www.google.com.mx/search?q=imagenes+de+obesidad+infantil+animadas&rlz=1C1GNAM_esMX687MX687&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjnoN7dqf7aAhWT3oMKHabKAHQQ_AUICigB&biw=1366&bih=662















Estrategias de prevención


  La prevención de obesidad implica mantener un balance de energía para lograr un crecimiento y desarrollo, y estado nutricional, saludable. El cual considera las interrelaciones de los múltiples factores genéticos, biológicos, psicológicos, socioculturales y ambientales que afectan (tanto la ingesta como el gasto calórico).

  La prevención primaria en la población con un enfoque de salud pública, evalúa cómo se afectan los cambios individuales en la conducta del niño. Implica crear un cambio a través de la interacción con el contexto ambiental, cultural y social en que habita para disminuir la incidencia y pre-valencia de obesidad. Los factores más importantes en la prevención de obesidad infantil son la creación de una cultura alimentaria y dar tratamiento de manera oportuna para disminuir de manera importante la población de alto riesgo.

  Se necesita combinar esfuerzos con acciones en la población general que incluyan medidas generales dirigidas a toda la población pediátrica desde las etapas más tempranas de la vida.

  La prevención primaria implica especificar claramente las metas de prevención de obesidad para el inicio de un plan de acción y evaluación del mismo.
Los puntos clave, donde se debe iniciar la prevención son: promover ejercicio físico adecuado y llevar una dieta equilibrada que cubra las necesidades calóricas necesarias mediante educación nutricional, y lograr un desarrollo psicológico normal. Cuanto más temprano sea su inicio, los beneficios a corto, medio y largo plazo serán más importantes, manifiestos y duraderos.
  La importancia de la prevención es cada vez más evidente, pero los datos sobre la efectividad de estos programas son aún limitados. Los resultados del tratamiento de la obesidad, una vez establecida, son poco gratificantes. Por ello los esfuerzos deben dirigirse hacia la prevención.
  
  Las medidas preventivas de la sociedad en general, con apoyo gubernamental, deben iniciarse lo antes posible con el fin de involucrar a la familia en la corrección de hábitos dietéticos y en el estilo de vida.
Medidas de prevención en los diferentes puntos de influencia primaria y el panorama conductual en casa, escuela y comunidad:
1.  Por parte del gobierno son: construir más y mejores instalaciones para actividades de recreación en las comunidades, aumentar el número de mensajes publicitarios dirigidos a niños; y por parte de la sociedad en general, para: promover la actividad física con recreación activa, transporte activo, escuelas activas, caminar, trotar y correr en parques, y fomentar el transporte colectivo, promover la cultura de la prevención y el diagnóstico oportuno, el control de peso a lo largo de la vida llevando una alimentación balanceada, y realizar actividad física 30 min cinco días a la semana.
2.  Por parte del sector empresarial son: desarrollar y promover productos que contribuyan a una alimentación sana y equilibrada, propiciar cambios en los componentes de los productos alimenticios, principalmente los dirigidos a los niños y adolescentes. Analizar las raciones de los empaques y la información contenida en el etiquetado de los productos de forma que no fomenten un consumo excesivo de calorías. Es importante la participación en campaña de medios para promover el consumo de alimentos saludables y la actividad física regular.
3.  Ámbito familiar: Es el primero y más importante de los determinantes para el establecimiento de hábitos y costumbres para la vida futura. Se debe involucrar a toda la familia en los cambios del estilo de vida.
Estudios observacionales que evalúan modelos de interacción familiar, sugieren que la interacción familiar durante la hora de comer de la familia, junto con las recomendaciones dietéticas, puede servir como blanco de intervención en estudios futuros. Se recomienda empezar la promoción de la salud en las etapas tempranas en la vida de los niños, antes de que inicien con sobrepeso, incluyendo a la familia y el ambiente cercano de éstos.
4.  Ámbito escolar: Después de la casa el ambiente más cercano de los niños es la escuela. Se debe concientizar sobre los riesgos de la obesidad y los beneficios de la educación sobre alimentación saludable y llevar un programa común tanto en escuela como en la casa.

  Es necesario establecer redes de apoyo en las escuelas para que a todos los alumnos se les pueda pesar, medir y enseñar la selección y preparación saludable de los alimentos, además de instruirlos sobre su preparación.

  Incrementar la cantidad y calidad de la actividad física en las escuelas, durante el tiempo de recreo que incluya la supervisión de un adulto que verifique que los niños se mantengan activos a través del juego, y en las clases de educación física, promoviendo el ejercicio físico con un programa de actividades y metas a lograr de acuerdo con la edad.

  Se deben prohibir máquinas de vídeo en la escuela o en sus proximidades, e implementar cursos de capacitación en educación saludable a todos los miembros de las escuelas, con capacitación permanente.


BIBLIOGRAFÍA


Gómez-Díaz, Rita Angélica, Rábago-Rodríguez, Rocío, Castillo-Sotelo, Enrique, Vázquez-Estupiñan, Felipe, Barba, Rebeca, Castell, Alejandra, Andrés-Henao, Santiago, & Wacher, Niels H.. (2008). Tratamiento del niño obeso. Boletín médico del Hospital Infantil de México, 65(6), 529-546. Recuperado en 15 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462008000600011&lng=es&tlng=es.

IMÁGENES EXTRAÍDAS DE:



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SALUD

PREVALENCIA EN MÉXICO

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El problema es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano.
La prevalencia ha aumentado significativamente y de manera alarmante ya que se calcula que, en 2016, más de 41 millones de niños menores de cinco años en todo el mundo tenían sobrepeso o eran obesos, de los cuales cerca de la mitad de los niños menores de cinco años con sobrepeso u obesidad vivían en Asia y una cuarta parte vivían en África.
Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en gran medida prevenibles. Por consiguiente, hay que dar una gran prioridad a la prevención de la obesidad infantil.
La prevalencia del sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes se define de acuerdo con los patrones de crecimiento de la OMS para niños y adolescentes en edad escolar (sobrepeso = el IMC para la edad y el sexo con más de una desviación típica por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS, y obesidad = el IMC para la edad y el sexo con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS).

Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil
Tras mantener consultas con más de 100 Estados Miembros de la OMS y examinar casi 180 comentarios en línea, la Comisión para acabar con la obesidad infantil ha elaborado un conjunto de recomendaciones para combatir con eficacia la obesidad en la infancia y la adolescencia en diferentes contextos mundiales.

Recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños

Se estima que hay unos 43 millones de menores de cinco años obesos o con sobrepeso. Para garantizar que los niños puedan crecer en un entorno saludable, la OMS publica sus recomendaciones en materia de promoción de alimentos y bebidas dirigida a los niños.

En el 2015, el ISSSTE realizó un estudio en el cual se analizaron 250 individuos con rango de edad entre 2 y 18 años; 137 (54.8%) eran varones y 113 (45.2%) mujeres. Al analizar la distribución por grado de escolaridad y sexo se observó que 63 individuos (25.2%) pertenecían a la etapa preescolar (2-6 años), 38 eran hombres (60.3%) y 25 (39.7%) mujeres; 60 (24%) pertenecían a la etapa escolar (6 a 10 años) y de ellos 34 (56.6%) eran hombres y 26 (43.3%) mujeres; 127 (50.8%) pertenecían al grupo de adolescentes (10 a 17 años) y de estos últimos 65 (51.18%) eran hombres y 62 (48.81%) mujeres.

Se tomo al índice de masa corporal considerando como puntos de corte los valores correspondientes al centil 85 (sobrepeso) y al centil 95 (obesidad) específicos por edad y sexo en la distribución de referencia para la población de esta edad.

Los resultados de sobrepeso y obesidad se muestran en la siguiente gráfica:













En un estudio realizado en el Hospital Español de México del 1° de noviembre de 2014 al 31 de octubre de 2015, se evaluaron 3757 pacientes de los cuales el 46.8% eran de sexo femenino y 53.2% de sexo masculino.
Los resultados fueron los siguientes:


















Debido a las diferencias significativas encontradas entre las características (peso, talla e IMC) de los pacientes masculinos respecto a los femeninos, se realizó un análisis de la distribución del IMC (Índice de Masa Corporal) estratificado por sexo, encontrando una diferencia marginalmente significativa entre la distribución del IMC por sexo.
A continuación, se muestra una tabla con los resultados obtenidos:

De acuerdo con el Inegi, entre 2006 y 2015, un millón 716 mil 985 personas han fallecido por las siguientes causas, todas relacionadas directamente con la obesidad:

1) diabetes mellitus

2) isquemias del corazón

3) enfermedades hipertensivas

4) diversas formas de hiperalimentación

En conjunto, estos cuatro padecimientos provocan 20 defunciones por hora en el país.

 Referencias:

Camacho-Guerrero I., Rodríguez-Zepeda J.J., Oswaldo-Sánchez E., Rodríguez-Arellano M., Musalem-Younes C.. (2015). Prevalencia de obesidad en preescolares, escolares y adolescentes en el Hospital Regional Licenciado Adolfo López Mateos del ISSSTE. 10 mayo 2018, de ISSSTE Sitio web: http://www.medigraphic.com/pdfs/quirurgicas/rmq-2015/rmq152e.pdf

Fuentes M.L.. (2016). México social: la epidemia de Obesidad. Excelsior. Sitio web: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/12/20/1135316.

Sobre peso y Obesidad recuperado de Revista electrónica de la Organización Mundial de la Salud. Consultada el 28 de abril de 2015 en: http://www.who.int/dietphysicalactivity/childhood/es/

Wollenstein-Seligson D., Iglesias-Leboreiro J., Bernárdez-Zapata I., Braverman-Bronstein A.. (2016). Prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil en un hospital privado de la Ciudad de México. Revista Mexicana de Pediatría, 83, No. 4, 108-114. 
Recuperado de: http://www.medigraphic.com/pdfs/pediat/sp-2016/sp164b.pdf

OBJETIVOS







  •  Proporcionar información confiable que permita al público  conocer las causas que generan la obesidad infantil.
  • Generar conciencia acerca del cuidado en la alimentación durante la infancia para crear hábitos sanos en el cuidado de la salud infantil.
  • Mostrar las consecuencias y enfermedades que trae el sobrepeso y la obesidad durante la infancia, para fomentar hábitos alimenticios adecuados.
  • Fomentar la prevención de problemas físicos y de salud que se desarrollan debido a una mala alimentación.
  • Mostrar como influye la propaganda de alimentos chatarra en la alimentación y los problemas de obesidad en nuestro país para concienciar a la población acerca del porcentaje de consumo que tienen los niños.
  • Conocer como el sedentarismo y la falta de actividad física contribuye al desarrollo de la obesidad durante la infancia.
  • Conocer como influye  la tecnología de forma negativa en el sedentarismo, para crear estrategias que ayuden a motivar la practica de actividades físicas en los infantes.
  • Conocer como se ha incrementado la taza de obesidad en los últimos años, para crear conciencia en la población acerca de este problema de salud.
  • Mostrar como influye en el estado anímico de los niños y los problemas emocionales que la obesidad trae consigo, para prevenir problemas de depresión y autoestima baja.
  • Evaluar la presencia de síntomas emocionales cognitivos y conductuales característicos de los trastornos de alimentación en niños con sobrepeso.
  • Crear estrategias y procedimientos que se debe seguir para un tratamiento físico, de alimentación y emocional.














DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN




La obesidad fue  definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud”. Fue denominada como epidemia mundial en 1998, debido a que en ese año había más de mil millones de personas con sobrepeso y ya se consideraba uno de los principales factores que contribuían a la aparición de enfermedades crónicas e incapacitantes.


La Organización Mundial de la Salud registra a la obesidad como una enfermedad y la asocia a las enfermedades crónicas no transmisibles, por cuya causa se producen alrededor de 60% de todas las defunciones y 47% de la carga de la morbilidad mundial. Además, considera que esos porcentajes aumentarán notablemente en el presente siglo, principalmente por la evolución de las tendencias demográficas y de los modos de vida, en particular por las dietas poco saludables y la falta de actividad física.

Actualmente, México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, y el segundo en obesidad en adultos, precedido sólo por los Estados Unidos. Problema que está presente no sólo en la infancia y la adolescencia, sino también en población en edad preescolar.

La Norma Oficial Mexicana (NOM-174-SSA1-1998) define la obesidad como una enfermedad caracterizada por el exceso de tejido adiposo en el organismo (índice de masa corporal [IMC] > 27 k/m2) y en población adulta de talla baja (> 25 k/m2), y al sobrepeso como un estado previo de la obesidad (IMC > 25 k/m2 y < 27 k/m2) en población adulta general y en población adulta de talla baja (>23 k/m2 y < 25 k/m2).

La obesidad en niños se define de acuerdo con los patrones de crecimiento de la OMS para niños en edad escolar (sobrepeso = el IMC para la edad y el sexo con más de una desviación típica por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS, y obesidad = el IMC para la edad y el sexo con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS). a continuación se muestran las tablas de IMC, sugeridas por la OMS en 2007  y el método para obtenerlo.
Los niños obesos sufren un estigma social por ser señalados, discriminados y objeto de burlas o comentarios ofensivos que la mayoría de las veces los limita y excluye de la sociedad, por lo que sufren problemas de autoestima, depresión entre otros problemas de salud, como los que se observan en la siguiente imagen.




Lamentablemente, hemos dejado atrás la etapa en que podíamos ignorar la obesidad, y hoy estamos pagando las consecuencias como sociedad: hábitos alimenticios poco saludables y un estilo de vida en el cual todo es cada vez más automatizado, lo que nos ahorra esfuerzo y tiempo en nuestras tareas diarias. En esta línea se evidencia el crecimiento de este problema de salud pública, así como la necesidad de nuevas estrategias por parte de los organismos nacionales en materia de salud para hacer énfasis en la prevención y tratamiento del sobrepeso y la obesidad. Por ello, es importante cambiar nuestros hábitos alimenticios y estilos de vida, (como lo explica la especialista en el siguiente vídeo) pues de lo contrario se agudizará la carga familiar y gubernamental de individuos enfermos, quienes lo habrán de pagar con una pobre calidad de vida o, en el peor de los casos, con la muerte.




BIBLIOGRAFÍA. 


Claudia P. Sánchez-Castillo, Edgar Pichardo-Ontiveros, Patricia López-R., (2004) Epidemiología de la      obesidad. Gac Méd Méx Vol. 140, Suplemento No. 2, 2004. Recuperado de:   http://www.medigraphic.com/pdfs/gaceta/gm-2004/gms042b.pdf

José Arnold González Garrido, Guillermo Manuel Ceballos Reyes, Enrique Méndez Bolaina (2010)        Obesidad: más que un problema de peso. REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y     TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA, Volumen XXIII, Número 2. Recuperado             de: https://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol23num2/articulos/obesidad/

Salud y nutrición, Recuperado de: https://www.unicef.org/mexico/spanish/17047.htm

Tablas de IMC y tablas de IMC para la edad, de niños(as) y adolescentes de 5 a 18 años de edad y tablas de IMC para adultos(as) no embarazadas, no lactantes ≥ 19 años de edad. Enero de  2013 Recuperado de: https://www.fantaproject.org/sites/default/files/resources/FANTA-BMI-charts-Enero2013-ESPANOL_0.pdf

Video: Lucia Bultó,(14 de febrero de 2012) La buena alimentación infantil, objetivos y consejos, Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=Znmhn03vT_Q


IMÁGENES EXTRAÍDAS DE:




OPINIONES Y CONCLUSIÓN GENERAL.

En este pequeño espacio compartimos las opiniones de todas las colaboradoras del presente blog.



Tenemos el primer lugar en obesidad infantil en el mundo, ya lo hemos escuchado de mil maneras y en distintos medios. Lo vemos en campañas en televisión, en las escuelas, noticias, redes sociales, internet, etc. Aún con toda esta información que se nos brinda hacemos caso omiso sobre la problemática, creo debemos tener un poco más de conciencia sobre el tema y hacer un cambio radical para compartirla.

Podemos apoyar de muchas maneras, iniciando como padres, podemos fomentar la actividad física en nuestros pequeños, ya que la gran invasión de tecnología está provocando un sedentarismo. Creo que independientemente de todo lo que realiza el gobierno y demás instituciones encargas del tema, nosotros podemos dar el primer paso para que se produzca la acción.
Teniendo en cuenta la conservación de la salud, consideremos que no sólo es importante la salud física, sino también la psicológica. Un trastorno de este tipo puede provocarnos un sentimiento de exclusión de la sociedad y no tratado debidamente puede provocar otros estados.

Alma Rosa Hernández Maldonado.

La obesidad infantil es un problema que se ha vuelto una gran bola de nieve en nuestro país, creo que la mayor influencia es el tipo de educación conductista que predomina en México, así como la influencia socio económica internacional que se ha dado a partir del libre comercio, los conglomerados alimenticios y las grandes industrias de comida rápida se han apoderado de la dieta en la mayoría de los hogares en nuestro bello México, al igual que la tecnología y la vida sedentaria que le sigue a ésta. seguimos patrones de conducta extranjero y la influencia que éstos países ejercen en nosotros, hace falta concienciar a la población y crear una cultura de dieta sana y balanceada, esto se puede lograr a través de programas de salud y de instituciones encargadas de difundir información real y fidedigna con respecto de la salud alimentaria.
Hoy, las instituciones de Salud Pública tienen un trabajo titánico, no sólo en el aspecto de mejorar la salud en la infancia, sino también trabajar en la prevención de la enfermedad y conservación de la salud, creando nuevos hábitos y conductas positivas en la sociedad acerca de una alimentación sana y ejercicio físico, esto va a mejorar, no sólo la salud física, sino también la salud mental y emocional en los niños, esto nos va a llevar, por consecuencia, a formar adultos sanos y mejorar la calidad de vida en México.


María del Rocío Robles Castro.


El problema que vive México, en cuanto a la obesidad infantil, cada vez es más grave, pues la falta de conciencia en la población, los productos con bajo valor nutricional a bajo costo, la falta de actividad física y programas de concientización que no llegan a toda la población, están causando que la prevalencia siga en aumento, posicionando a nuestro país en el primer lugar en  obesidad infantil. Atrayendo graves problemas en la población, como complicaciones de salud (diabetes, pie plano, desviación de columna, etc.), problemas emocionales (acoso escolar, discriminación, depresión, solo por nombrar algunos), gastos médicos, entre otros.
Diversas organizaciones han hecho estudios de la problemática (obesidad infantil), para encontrar los factores que la causan y la situación que vive México ante dicho problema de salud pública. Tales resultados son los mencionados con anterioridad, ante tal conflicto se han planeado diversas campañas de información y de concientización, acerca de llevar un estilo de vida más saludable, de hacer ejercicio, mantener una buena salud emocional, pero lamentablemente no han sido de impacto, debido a la precaria difusión y a una población indiferente a dicha problemática.

María Del Carmen Bautista Casiano.


La obesidad infantil se ha convertido en un problema alarmante en los últimos años en nuestro país, siendo México el primer lugar en niños obesos a nivel mundial, lo cual  ha obligado al sistema de salud a que se tomen medidas preventivas para poder erradicar dicha enfermedad. Sin embargo, muchos factores han influido para que éste problema de salud se haya agravado, entre ellos se pueden mencionar  la publicidad, la tecnología, los malos hábitos alimenticios que se llevan a cabo en la familia y en cuanto a la escuela, los niños tienen más acceso a alimentos chatarras y  ya no hay muchas actividades físicas que les permita hacer un gasto energético relativo a lo que consumen.
A su vez, ésta enfermedad ha traído como consecuencia otras enfermedades de tipo psicológico como la depresión y la baja autoestima, haciendo necesario que dentro del tratamiento médico también intervenga un psicólogo clínico que ayude al niño a tener un buen control de emociones y de ansiedad ayudado conjuntamente con un programa de nutrición y actividad física que le permitan control su ingesta y su gasto calórico.
     Erika Liliana Fuentes Andrade


En nuestro país se ha vuelto parte de la cultura el comer alimentos con altos valores calóricos, además de que los tiempos que tiene la gente entre actividades y la economía del país no favorecen al consumo de alimentos saludables ocasionando que los índices de niños con obesidad en el país cada año crezca más, deteriorando su salud y provocando distintas enfermedades que atentan contra su vida.  
Este es un tema que la psicología consideró importante estudiar y gracias a esto sabemos que la obesidad también es causada por factores psicológicos como el mal manejo de las emociones, la depresión, la ansiedad, etcétera. 
Por este motivo se han buscado distintos métodos para disminuir este problema y ayudar a las personas a tener una mejor salud previniendo, tratando y controlando esta enfermedad. 
Creo que es un verdadero problema para el país y que es necesario buscar estrategias que impacten en una mayor medida a los ciudadanos porque esta es una enfermedad que trae muchas otras enfermedades como consecuencia y que, todas en conjunto afectan a la productividad, la economía, la salud mental y la calidad de vida colectiva. 

María José de la Bárcena López

Conclusión Grupal

El que México, sea el país número uno en obesidad infantil a nivel mundial, ha sido el resultado de la acumulación de diferentes factores como son: la falta de conocimiento de una alimentación sana y balanceada, los malos hábitos, el sedentarismo a causa de la poca actividad física la cual han sustituido por el uso excesivo basadas en la tecnología, los usos y costumbres de los padres, lo cuál ha traído como consecuencia que enfermedades como la diabetes y la hipertensión (por mencionar las más comunes), se conviertan en enfermedades recurrentes en niños con obesidad de nuestro país, por descuido en su alimentación, haciendo que los tratamientos sean menos eficientes, ya que es muy difícil cambiar hábitos ya adquiridos, por lo que es necesario y urgente promover de manera masiva mediante el uso de medios de comunicación y a través de escuelas y padres de familia que son el contacto directo con el niño, una nueva cultura de prevención para evitar que niños obesos se conviertan en adultos obesos y que su calidad de vida se vea mermada, ya que este trastorno alimenticio, no sólo afecta la salud física sino también repercute en su personalidad, su salud mental y su manera de relacionarse con los demás individuos de la sociedad a la que pertenecen.
Al realizar la investigación para estructurar este blog, tomamos conciencia acerca de la falta de información sobre la prevención de la enfermedad y conservación de la salud, lo cual nos sigue llevando a un incremento en las estadísticas, de sobrepeso y obesidad.
Es necesario seguir contribuyendo en los programas de prevención que están diseñados para la conservación de la salud y la sana alimentación, para crear conciencia en la sociedad sobre la importancia de llevar una dieta balanceada.