La prevención de obesidad implica mantener un
balance de energía para lograr un crecimiento y desarrollo, y estado
nutricional, saludable. El cual considera las interrelaciones de los múltiples
factores genéticos, biológicos, psicológicos, socioculturales y ambientales que
afectan (tanto la ingesta como el gasto calórico).La prevención primaria en la población con un enfoque de salud pública, evalúa cómo se afectan los cambios individuales en la conducta del niño. Implica crear un cambio a través de la interacción con el contexto ambiental, cultural y social en que habita para disminuir la incidencia y pre-valencia de obesidad. Los factores más importantes en la prevención de obesidad infantil son la creación de una cultura alimentaria y dar tratamiento de manera oportuna para disminuir de manera importante la población de alto riesgo.
Se necesita combinar esfuerzos con acciones en la población general que incluyan medidas generales dirigidas a toda la población pediátrica desde las etapas más tempranas de la vida.
La prevención primaria implica especificar
claramente las metas de prevención de obesidad para el inicio de un plan de
acción y evaluación del mismo.
Los puntos clave, donde se debe iniciar la
prevención son: promover ejercicio físico adecuado y llevar una dieta
equilibrada que cubra las necesidades calóricas necesarias mediante educación
nutricional, y lograr un desarrollo psicológico normal. Cuanto más temprano sea
su inicio, los beneficios a corto, medio y largo plazo serán más importantes,
manifiestos y duraderos.
La importancia de la prevención es cada vez más
evidente, pero los datos sobre la efectividad de estos programas son aún limitados.
Los resultados del tratamiento de la obesidad, una vez establecida, son poco
gratificantes. Por ello los esfuerzos deben dirigirse hacia la prevención.Las medidas preventivas de la sociedad en general, con apoyo gubernamental, deben iniciarse lo antes posible con el fin de involucrar a la familia en la corrección de hábitos dietéticos y en el estilo de vida.
Medidas de prevención en los diferentes puntos de
influencia primaria y el panorama conductual en casa, escuela y comunidad:
1. Por parte del gobierno son: construir más y mejores instalaciones para
actividades de recreación en las comunidades, aumentar el número de mensajes
publicitarios dirigidos a niños; y por parte de la sociedad en general, para:
promover la actividad física con recreación activa, transporte activo, escuelas
activas, caminar, trotar y correr en parques, y fomentar el transporte
colectivo, promover la cultura de la prevención y el diagnóstico oportuno, el
control de peso a lo largo de la vida llevando una alimentación balanceada, y
realizar actividad física 30 min cinco días a la semana.
2. Por parte del sector empresarial son: desarrollar y promover productos que
contribuyan a una alimentación sana y equilibrada, propiciar cambios en los
componentes de los productos alimenticios, principalmente los dirigidos a los
niños y adolescentes. Analizar las raciones de los empaques y la información
contenida en el etiquetado de los productos de forma que no fomenten un consumo
excesivo de calorías. Es importante la participación en campaña de medios para
promover el consumo de alimentos saludables y la actividad física regular.
3. Ámbito familiar: Es el primero y más importante de
los determinantes para el establecimiento de hábitos y costumbres para la vida
futura. Se debe involucrar a toda la familia en los cambios del estilo de vida.
Estudios observacionales que
evalúan modelos de interacción familiar, sugieren que la interacción familiar
durante la hora de comer de la familia, junto con las recomendaciones
dietéticas, puede servir como blanco de intervención en estudios futuros. Se
recomienda empezar la promoción de la salud en las etapas tempranas en la vida
de los niños, antes de que inicien con sobrepeso, incluyendo a la familia y el
ambiente cercano de éstos.
4. Ámbito escolar: Después de la casa el ambiente
más cercano de los niños es la escuela. Se debe concientizar sobre los riesgos
de la obesidad y los beneficios de la educación sobre alimentación saludable y
llevar un programa común tanto en escuela como en la casa.
Es necesario establecer redes de
apoyo en las escuelas para que a todos los alumnos se les pueda pesar, medir y enseñar
la selección y preparación saludable de los alimentos, además de instruirlos
sobre su preparación.Incrementar la cantidad y calidad de la actividad física en las escuelas, durante el tiempo de recreo que incluya la supervisión de un adulto que verifique que los niños se mantengan activos a través del juego, y en las clases de educación física, promoviendo el ejercicio físico con un programa de actividades y metas a lograr de acuerdo con la edad.
Se deben prohibir máquinas de vídeo en la escuela o en sus proximidades, e implementar cursos de capacitación en educación saludable a todos los miembros de las escuelas, con capacitación permanente.
BIBLIOGRAFÍA
Gómez-Díaz, Rita Angélica, Rábago-Rodríguez, Rocío, Castillo-Sotelo, Enrique, Vázquez-Estupiñan, Felipe, Barba, Rebeca, Castell, Alejandra, Andrés-Henao, Santiago, & Wacher, Niels H.. (2008). Tratamiento del niño obeso. Boletín médico del Hospital Infantil de México, 65(6), 529-546. Recuperado en 15 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462008000600011&lng=es&tlng=es.
IMÁGENES EXTRAÍDAS DE:
Gómez-Díaz, Rita Angélica, Rábago-Rodríguez, Rocío, Castillo-Sotelo, Enrique, Vázquez-Estupiñan, Felipe, Barba, Rebeca, Castell, Alejandra, Andrés-Henao, Santiago, & Wacher, Niels H.. (2008). Tratamiento del niño obeso. Boletín médico del Hospital Infantil de México, 65(6), 529-546. Recuperado en 15 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462008000600011&lng=es&tlng=es.
IMÁGENES EXTRAÍDAS DE:
PREVENCION_2
Prevenir-sobrepeso-infantil-3.jpg
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