jueves, 10 de mayo de 2018

Obesidad Infantil en México



Este video les brindará información sobre las diferentes causas de la obesidad infantil y las enfermedades relacionadas a ésta problemática. Remarca la importancia de la PREVENCIÓN.

Couoh L. (2015). Obesidad Infantil en México. Recuperado de:https://www.youtube.com/channel/UC5h8tzaG_whzuN5O_hFmESQ

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

Fundamentación Teórica

Problemas sociales y emocionales relacionados con los trastornos de alimentación


Según un estudio realizado por la revista Anales de Pediatría, que muestra a 297 niños de niños de  11 años de edad dividos en 4 grupos, según su índice de masa corporal normopeso, sobrepeso, obesidad y obesidad grave. Los cuestionarios utilizados fueron Eating Disorders Inventory-2 (EDI-2) y el cuestionario de ansiedad estado-rasgo (STAI).

Los resultados indican que los adolescentes con obesidad grave muestran más preocupación por su aspecto físico, por su entorno social, mayor sensibilidad corporal y más tensión subjetiva que los adolescentes con sobrepeso u obesidad. En nuestra muestra clínica, los adolescentes normopeso presentan factores específicos para desarrollar en un futuro trastornos de alimentación.


A medida que incrementa el IMC aumentan los síntomas de ansiedad y los síntomas asociados a los trastornos de alimentación.

Estigma social

Para los niños con sobrepeso así como para sus padres, vivir con kilos en exceso puede ser desconsolador. A su manera, el estigma social además de tener sobrepeso puede ser tan dañino para un niño como las afecciones y enfermedades físicas que con frecuencia acompañan a la obesidad. Probablemente puede observarlo en los ojos y escucharlo en las palabras de su propio hijo con sobrepeso. En una sociedad que le da importancia a ser delgado, los estudios muestran que los niños incluso de solo 6 años pueden asociar estereotipos negativos con el exceso de peso y creer que un niño con sobrepeso es simplemente  menos agradable.

Autoestima y acoso escolar
Es verdad que algunos niños con sobrepeso son muy populares con sus compañeros de clase, se sienten bien con respecto a ellos mismos y tienen plena confianza en sí mismos. Pero en general, un niño con obesidad, tiene más probabilidades de tener baja autoestima que sus compañeros delgados. Su baja autoestima se puede convertir en sentimientos de vergüenza sobre su cuerpo, y su falta de confianza en sí mismo puede ocasionar un rendimiento académico más deficiente en la escuela. Probablemente no necesite una descripción detallada con respecto a lo difícil que puede ser algunas veces la vida diaria de los niños con sobrepeso. Es posible que a estos jóvenes sus compañeros de clase les digan (e incluso adultos) que tener exceso de peso es su culpa. Les pueden poner apodos. Pueden estar sujetos a burlas y acoso. Es posible que sus antiguos amigos los eviten, y también pueden tener problemas haciendo nuevas amistades. Pueden ser los últimos elegidos al seleccionar los equipos en las clases de educación física.

Depresión
Con toda esta conmoción en la vida del niño con sobrepeso, él o ella puede sentirse como si no perteneciera o se encajara en ningún lugar. Puede considerarse a sí mismo diferente y marginado. Con frecuencia se sentirá solo y es menos probable que sus compañeros de clase lo describan como popular o agradable. Y cuando se confirma este escenario como parte de su vida, mes a mes, año tras año, se puede volver triste y clínica mente deprimido y cerrarse en sí mismo.

El comer emocional
Paradójicamente, algunos niños con sobrepeso pueden buscar bienestar emocional en la comida, agregando incluso más calorías a sus platos a la vez que sus pediatras y padres los están presionando para que coman menos. Añada a eso los otros altos y bajos emocionales de la vida, incluso el estrés de moverse a una nueva comunidad,dificultades en la escuela o la muerte de un padre o un divorcio, y algunos niños por rutina comen desmesuradamente.



Discriminación

Existen otras repercusiones relacionadas con la obesidad que continúan en la adolescencia y después. Los adolescentes y adultos con exceso de peso pueden enfrentar una discriminación basada exclusivamente en su peso. Algunas investigaciones sugieren que existen menos probabilidades de ser aceptado a una universidad prestigiosa. También es posible que tengan menos oportunidades de adquirir trabajos que sus compañeros delgados. Las mujeres con sobrepeso tienen menos probabilidades de salir en citas con alguien o encontrar un compañero para matrimonio. En resumen, cuando los niños con exceso de peso se vuelven adultos con exceso de peso, tienden a ganar menos dinero y casarse con menos frecuencia que sus compañeros que tienen un peso promedio.

RECOMENDACIONES



REFERENCIAS

  • Calderón, C.(2009). Problemas de Ansiedad y Trastornos Emocionales en Niños con Obesidad. Anales de Pediatría, Pp. 489-494. Recuperado de https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2009.07.030  
  • Imágenes recuperadas de. https://www.google.com.mx/search?q=imagenes+de+obesidad+infantil+animadas&rlz=1C1GNAM_esMX687MX687&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjnoN7dqf7aAhWT3oMKHabKAHQQ_AUICigB&biw=1366&bih=662















Estrategias de prevención


  La prevención de obesidad implica mantener un balance de energía para lograr un crecimiento y desarrollo, y estado nutricional, saludable. El cual considera las interrelaciones de los múltiples factores genéticos, biológicos, psicológicos, socioculturales y ambientales que afectan (tanto la ingesta como el gasto calórico).

  La prevención primaria en la población con un enfoque de salud pública, evalúa cómo se afectan los cambios individuales en la conducta del niño. Implica crear un cambio a través de la interacción con el contexto ambiental, cultural y social en que habita para disminuir la incidencia y pre-valencia de obesidad. Los factores más importantes en la prevención de obesidad infantil son la creación de una cultura alimentaria y dar tratamiento de manera oportuna para disminuir de manera importante la población de alto riesgo.

  Se necesita combinar esfuerzos con acciones en la población general que incluyan medidas generales dirigidas a toda la población pediátrica desde las etapas más tempranas de la vida.

  La prevención primaria implica especificar claramente las metas de prevención de obesidad para el inicio de un plan de acción y evaluación del mismo.
Los puntos clave, donde se debe iniciar la prevención son: promover ejercicio físico adecuado y llevar una dieta equilibrada que cubra las necesidades calóricas necesarias mediante educación nutricional, y lograr un desarrollo psicológico normal. Cuanto más temprano sea su inicio, los beneficios a corto, medio y largo plazo serán más importantes, manifiestos y duraderos.
  La importancia de la prevención es cada vez más evidente, pero los datos sobre la efectividad de estos programas son aún limitados. Los resultados del tratamiento de la obesidad, una vez establecida, son poco gratificantes. Por ello los esfuerzos deben dirigirse hacia la prevención.
  
  Las medidas preventivas de la sociedad en general, con apoyo gubernamental, deben iniciarse lo antes posible con el fin de involucrar a la familia en la corrección de hábitos dietéticos y en el estilo de vida.
Medidas de prevención en los diferentes puntos de influencia primaria y el panorama conductual en casa, escuela y comunidad:
1.  Por parte del gobierno son: construir más y mejores instalaciones para actividades de recreación en las comunidades, aumentar el número de mensajes publicitarios dirigidos a niños; y por parte de la sociedad en general, para: promover la actividad física con recreación activa, transporte activo, escuelas activas, caminar, trotar y correr en parques, y fomentar el transporte colectivo, promover la cultura de la prevención y el diagnóstico oportuno, el control de peso a lo largo de la vida llevando una alimentación balanceada, y realizar actividad física 30 min cinco días a la semana.
2.  Por parte del sector empresarial son: desarrollar y promover productos que contribuyan a una alimentación sana y equilibrada, propiciar cambios en los componentes de los productos alimenticios, principalmente los dirigidos a los niños y adolescentes. Analizar las raciones de los empaques y la información contenida en el etiquetado de los productos de forma que no fomenten un consumo excesivo de calorías. Es importante la participación en campaña de medios para promover el consumo de alimentos saludables y la actividad física regular.
3.  Ámbito familiar: Es el primero y más importante de los determinantes para el establecimiento de hábitos y costumbres para la vida futura. Se debe involucrar a toda la familia en los cambios del estilo de vida.
Estudios observacionales que evalúan modelos de interacción familiar, sugieren que la interacción familiar durante la hora de comer de la familia, junto con las recomendaciones dietéticas, puede servir como blanco de intervención en estudios futuros. Se recomienda empezar la promoción de la salud en las etapas tempranas en la vida de los niños, antes de que inicien con sobrepeso, incluyendo a la familia y el ambiente cercano de éstos.
4.  Ámbito escolar: Después de la casa el ambiente más cercano de los niños es la escuela. Se debe concientizar sobre los riesgos de la obesidad y los beneficios de la educación sobre alimentación saludable y llevar un programa común tanto en escuela como en la casa.

  Es necesario establecer redes de apoyo en las escuelas para que a todos los alumnos se les pueda pesar, medir y enseñar la selección y preparación saludable de los alimentos, además de instruirlos sobre su preparación.

  Incrementar la cantidad y calidad de la actividad física en las escuelas, durante el tiempo de recreo que incluya la supervisión de un adulto que verifique que los niños se mantengan activos a través del juego, y en las clases de educación física, promoviendo el ejercicio físico con un programa de actividades y metas a lograr de acuerdo con la edad.

  Se deben prohibir máquinas de vídeo en la escuela o en sus proximidades, e implementar cursos de capacitación en educación saludable a todos los miembros de las escuelas, con capacitación permanente.


BIBLIOGRAFÍA


Gómez-Díaz, Rita Angélica, Rábago-Rodríguez, Rocío, Castillo-Sotelo, Enrique, Vázquez-Estupiñan, Felipe, Barba, Rebeca, Castell, Alejandra, Andrés-Henao, Santiago, & Wacher, Niels H.. (2008). Tratamiento del niño obeso. Boletín médico del Hospital Infantil de México, 65(6), 529-546. Recuperado en 15 de mayo de 2018, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462008000600011&lng=es&tlng=es.

IMÁGENES EXTRAÍDAS DE:



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SALUD

PREVALENCIA EN MÉXICO

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El problema es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano.
La prevalencia ha aumentado significativamente y de manera alarmante ya que se calcula que, en 2016, más de 41 millones de niños menores de cinco años en todo el mundo tenían sobrepeso o eran obesos, de los cuales cerca de la mitad de los niños menores de cinco años con sobrepeso u obesidad vivían en Asia y una cuarta parte vivían en África.
Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en gran medida prevenibles. Por consiguiente, hay que dar una gran prioridad a la prevención de la obesidad infantil.
La prevalencia del sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes se define de acuerdo con los patrones de crecimiento de la OMS para niños y adolescentes en edad escolar (sobrepeso = el IMC para la edad y el sexo con más de una desviación típica por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS, y obesidad = el IMC para la edad y el sexo con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS).

Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil
Tras mantener consultas con más de 100 Estados Miembros de la OMS y examinar casi 180 comentarios en línea, la Comisión para acabar con la obesidad infantil ha elaborado un conjunto de recomendaciones para combatir con eficacia la obesidad en la infancia y la adolescencia en diferentes contextos mundiales.

Recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños

Se estima que hay unos 43 millones de menores de cinco años obesos o con sobrepeso. Para garantizar que los niños puedan crecer en un entorno saludable, la OMS publica sus recomendaciones en materia de promoción de alimentos y bebidas dirigida a los niños.

En el 2015, el ISSSTE realizó un estudio en el cual se analizaron 250 individuos con rango de edad entre 2 y 18 años; 137 (54.8%) eran varones y 113 (45.2%) mujeres. Al analizar la distribución por grado de escolaridad y sexo se observó que 63 individuos (25.2%) pertenecían a la etapa preescolar (2-6 años), 38 eran hombres (60.3%) y 25 (39.7%) mujeres; 60 (24%) pertenecían a la etapa escolar (6 a 10 años) y de ellos 34 (56.6%) eran hombres y 26 (43.3%) mujeres; 127 (50.8%) pertenecían al grupo de adolescentes (10 a 17 años) y de estos últimos 65 (51.18%) eran hombres y 62 (48.81%) mujeres.

Se tomo al índice de masa corporal considerando como puntos de corte los valores correspondientes al centil 85 (sobrepeso) y al centil 95 (obesidad) específicos por edad y sexo en la distribución de referencia para la población de esta edad.

Los resultados de sobrepeso y obesidad se muestran en la siguiente gráfica:













En un estudio realizado en el Hospital Español de México del 1° de noviembre de 2014 al 31 de octubre de 2015, se evaluaron 3757 pacientes de los cuales el 46.8% eran de sexo femenino y 53.2% de sexo masculino.
Los resultados fueron los siguientes:


















Debido a las diferencias significativas encontradas entre las características (peso, talla e IMC) de los pacientes masculinos respecto a los femeninos, se realizó un análisis de la distribución del IMC (Índice de Masa Corporal) estratificado por sexo, encontrando una diferencia marginalmente significativa entre la distribución del IMC por sexo.
A continuación, se muestra una tabla con los resultados obtenidos:

De acuerdo con el Inegi, entre 2006 y 2015, un millón 716 mil 985 personas han fallecido por las siguientes causas, todas relacionadas directamente con la obesidad:

1) diabetes mellitus

2) isquemias del corazón

3) enfermedades hipertensivas

4) diversas formas de hiperalimentación

En conjunto, estos cuatro padecimientos provocan 20 defunciones por hora en el país.

 Referencias:

Camacho-Guerrero I., Rodríguez-Zepeda J.J., Oswaldo-Sánchez E., Rodríguez-Arellano M., Musalem-Younes C.. (2015). Prevalencia de obesidad en preescolares, escolares y adolescentes en el Hospital Regional Licenciado Adolfo López Mateos del ISSSTE. 10 mayo 2018, de ISSSTE Sitio web: http://www.medigraphic.com/pdfs/quirurgicas/rmq-2015/rmq152e.pdf

Fuentes M.L.. (2016). México social: la epidemia de Obesidad. Excelsior. Sitio web: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/12/20/1135316.

Sobre peso y Obesidad recuperado de Revista electrónica de la Organización Mundial de la Salud. Consultada el 28 de abril de 2015 en: http://www.who.int/dietphysicalactivity/childhood/es/

Wollenstein-Seligson D., Iglesias-Leboreiro J., Bernárdez-Zapata I., Braverman-Bronstein A.. (2016). Prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil en un hospital privado de la Ciudad de México. Revista Mexicana de Pediatría, 83, No. 4, 108-114. 
Recuperado de: http://www.medigraphic.com/pdfs/pediat/sp-2016/sp164b.pdf

OBJETIVOS







  •  Proporcionar información confiable que permita al público  conocer las causas que generan la obesidad infantil.
  • Generar conciencia acerca del cuidado en la alimentación durante la infancia para crear hábitos sanos en el cuidado de la salud infantil.
  • Mostrar las consecuencias y enfermedades que trae el sobrepeso y la obesidad durante la infancia, para fomentar hábitos alimenticios adecuados.
  • Fomentar la prevención de problemas físicos y de salud que se desarrollan debido a una mala alimentación.
  • Mostrar como influye la propaganda de alimentos chatarra en la alimentación y los problemas de obesidad en nuestro país para concienciar a la población acerca del porcentaje de consumo que tienen los niños.
  • Conocer como el sedentarismo y la falta de actividad física contribuye al desarrollo de la obesidad durante la infancia.
  • Conocer como influye  la tecnología de forma negativa en el sedentarismo, para crear estrategias que ayuden a motivar la practica de actividades físicas en los infantes.
  • Conocer como se ha incrementado la taza de obesidad en los últimos años, para crear conciencia en la población acerca de este problema de salud.
  • Mostrar como influye en el estado anímico de los niños y los problemas emocionales que la obesidad trae consigo, para prevenir problemas de depresión y autoestima baja.
  • Evaluar la presencia de síntomas emocionales cognitivos y conductuales característicos de los trastornos de alimentación en niños con sobrepeso.
  • Crear estrategias y procedimientos que se debe seguir para un tratamiento físico, de alimentación y emocional.














DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN




La obesidad fue  definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud”. Fue denominada como epidemia mundial en 1998, debido a que en ese año había más de mil millones de personas con sobrepeso y ya se consideraba uno de los principales factores que contribuían a la aparición de enfermedades crónicas e incapacitantes.


La Organización Mundial de la Salud registra a la obesidad como una enfermedad y la asocia a las enfermedades crónicas no transmisibles, por cuya causa se producen alrededor de 60% de todas las defunciones y 47% de la carga de la morbilidad mundial. Además, considera que esos porcentajes aumentarán notablemente en el presente siglo, principalmente por la evolución de las tendencias demográficas y de los modos de vida, en particular por las dietas poco saludables y la falta de actividad física.

Actualmente, México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, y el segundo en obesidad en adultos, precedido sólo por los Estados Unidos. Problema que está presente no sólo en la infancia y la adolescencia, sino también en población en edad preescolar.

La Norma Oficial Mexicana (NOM-174-SSA1-1998) define la obesidad como una enfermedad caracterizada por el exceso de tejido adiposo en el organismo (índice de masa corporal [IMC] > 27 k/m2) y en población adulta de talla baja (> 25 k/m2), y al sobrepeso como un estado previo de la obesidad (IMC > 25 k/m2 y < 27 k/m2) en población adulta general y en población adulta de talla baja (>23 k/m2 y < 25 k/m2).

La obesidad en niños se define de acuerdo con los patrones de crecimiento de la OMS para niños en edad escolar (sobrepeso = el IMC para la edad y el sexo con más de una desviación típica por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS, y obesidad = el IMC para la edad y el sexo con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS). a continuación se muestran las tablas de IMC, sugeridas por la OMS en 2007  y el método para obtenerlo.
Los niños obesos sufren un estigma social por ser señalados, discriminados y objeto de burlas o comentarios ofensivos que la mayoría de las veces los limita y excluye de la sociedad, por lo que sufren problemas de autoestima, depresión entre otros problemas de salud, como los que se observan en la siguiente imagen.




Lamentablemente, hemos dejado atrás la etapa en que podíamos ignorar la obesidad, y hoy estamos pagando las consecuencias como sociedad: hábitos alimenticios poco saludables y un estilo de vida en el cual todo es cada vez más automatizado, lo que nos ahorra esfuerzo y tiempo en nuestras tareas diarias. En esta línea se evidencia el crecimiento de este problema de salud pública, así como la necesidad de nuevas estrategias por parte de los organismos nacionales en materia de salud para hacer énfasis en la prevención y tratamiento del sobrepeso y la obesidad. Por ello, es importante cambiar nuestros hábitos alimenticios y estilos de vida, (como lo explica la especialista en el siguiente vídeo) pues de lo contrario se agudizará la carga familiar y gubernamental de individuos enfermos, quienes lo habrán de pagar con una pobre calidad de vida o, en el peor de los casos, con la muerte.




BIBLIOGRAFÍA. 


Claudia P. Sánchez-Castillo, Edgar Pichardo-Ontiveros, Patricia López-R., (2004) Epidemiología de la      obesidad. Gac Méd Méx Vol. 140, Suplemento No. 2, 2004. Recuperado de:   http://www.medigraphic.com/pdfs/gaceta/gm-2004/gms042b.pdf

José Arnold González Garrido, Guillermo Manuel Ceballos Reyes, Enrique Méndez Bolaina (2010)        Obesidad: más que un problema de peso. REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y     TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA, Volumen XXIII, Número 2. Recuperado             de: https://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol23num2/articulos/obesidad/

Salud y nutrición, Recuperado de: https://www.unicef.org/mexico/spanish/17047.htm

Tablas de IMC y tablas de IMC para la edad, de niños(as) y adolescentes de 5 a 18 años de edad y tablas de IMC para adultos(as) no embarazadas, no lactantes ≥ 19 años de edad. Enero de  2013 Recuperado de: https://www.fantaproject.org/sites/default/files/resources/FANTA-BMI-charts-Enero2013-ESPANOL_0.pdf

Video: Lucia Bultó,(14 de febrero de 2012) La buena alimentación infantil, objetivos y consejos, Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=Znmhn03vT_Q


IMÁGENES EXTRAÍDAS DE: